Durante noviembre, Legalfit y la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma firmaron un convenio que marca un paso relevante para la formación de futuros abogados en Chile. Gracias a este acuerdo, los estudiantes de los últimos años de Derecho podrán reemplazar la tradicional Clínica Jurídica por una pasantía dentro de una LegalTech que opera con metodologías ágiles. La práctica se convalida como parte de la malla, lo que abre un camino formativo distinto y alineado con los cambios que vive la industria legal.
En Legalfit, los estudiantes no solo observan. Se integran a un equipo que presta servicios jurídicos a personas y empresas mediante procesos colaborativos, tecnología y herramientas de automatización. Esto les permite entender cómo funciona una célula de trabajo, cómo se priorizan tareas y cómo se gestionan casos reales con apoyo de software especializado.
La profesión legal atraviesa una transformación digital profunda, pero muchas oficinas aún muestran resistencia al cambio. Por eso este convenio busca acortar brechas, incorporar nuevas competencias y acercar a los estudiantes a un entorno donde la innovación se aplica día a día. El resultado es una experiencia que los prepara mejor para un mercado laboral cada vez más exigente y competitivo.
Una experiencia integral: cómo será la pasantía dentro de Legalfit
La pasantía en Legalfit está diseñada como un recorrido formativo que permite a los estudiantes conocer, desde dentro, cómo funciona un equipo legal con gestión ágil arquitecturado en células de trabajo. Durante el semestre, los alumnos rotarán por distintos roles y trabajarán en paralelo con los profesionales que componen cada equipo. Este formato les entrega una mirada completa del servicio jurídico, desde la atención inicial hasta la gestión operativa y el uso de tecnología en los procesos.
Rotación por todas las áreas y roles de una célula legal
El circuito contempla experiencias reales en cada parte del equipo. Primero, los estudiantes acompañan al Team Lead Lawyer, quien realiza las consultorías legales y orienta a los clientes en sus casos. Luego pasan al trabajo del Script Writer, donde aprenden a redactar demandas, escritos y documentos clave, aplicando interpretación jurídica y el uso de herramientas tecnológicas como el software Leida.
El recorrido continúa con el Legal Customer Support, área que mantiene comunicación activa con miles de clientes. Los pasantes participan de estas gestiones, responden consultas y entregan información de forma oportuna y clara. Después se integran a tareas en terreno junto a los Legal Support, quienes asisten a audiencias, realizan trámites en juzgados, notarías y conservadores.
El ciclo finaliza con el Legal Master, un rol propio de la agilidad legal. Aquí los estudiantes aprenden a gestionar tableros de trabajo, destrabar bloqueos y coordinar prioridades dentro de la célula. Esta función integra habilidades jurídicas, de gestión y de colaboración, lo que enriquece su formación con una visión que actualmente buscan muchas áreas de Legal Ops.
Qué habilidades concretas desarrollarán los pasantes
Los estudiantes llegan con una base jurídica sólida, pero en Legalfit aprenden a aplicarla en casos reales. Desarrollan habilidades prácticas como la redacción estratégica, la priorización diaria de tareas y el trabajo colaborativo con foco en el cliente. También fortalecen competencias de gestión que no suelen enseñarse en la universidad.
Otro elemento clave es el uso del software Leida, una plataforma construida sobre principios de agilidad legal. Durante la pasantía, los estudiantes aprenden a utilizar herramientas de automatización, inteligencia artificial y procesos robóticos que forman parte del trabajo jurídico moderno. Esta experiencia amplía su visión del ejercicio profesional y les entrega conocimientos que el mercado valora cada vez más.
Vivir la metodología ágil legal: el mayor valor diferenciador
Uno de los elementos más valiosos de esta pasantía es la posibilidad de experimentar desde adentro cómo funciona la metodología ágil legal. Esta forma de trabajo, aplicada hoy por pocas organizaciones en Chile, permite que los estudiantes entiendan cómo se estructura una célula legal y cómo se coordinan tareas en equipos que operan de manera colaborativa, priorizada y transparente. Es un aprendizaje práctico que difícilmente se obtiene en una clínica jurídica tradicional.
Conocer este modelo les entrega una ventaja competitiva temprana. Los roles que nacen de la agilidad legal, como el Legal Master, comienzan a ganar espacio en el mercado y se espera que en los próximos años se conviertan en competencias formalizadas dentro de las universidades. Los estudiantes que participen de este convenio estarán adelantando ese proceso y adquiriendo habilidades que todavía son escasas entre los profesionales del derecho.
Este enfoque también marca un punto de quiebre respecto a la formación jurídica tradicional. La agilidad permite que los futuros abogados integren habilidades de gestión, coordinación y toma de decisiones en entornos dinámicos, todas necesarias para enfrentar la transformación digital del sector. No se trata de una tendencia pasajera, sino de un cambio profundo que define el futuro de la industria legal. Vivirlo desde la pasantía les permite proyectarse mejor en un mercado que demandará estas competencias con mayor fuerza.
Cómo este convenio moderniza la enseñanza del derecho en Chile
La formación jurídica en Chile sigue dependiendo, en gran parte, de modelos tradicionales que separan la teoría de la práctica y dejan poco espacio para la gestión, la tecnología y la colaboración. El convenio entre Legalfit y la Universidad Autónoma ayuda a reducir esa distancia. Acerca a los estudiantes a un entorno donde el uso de software, la automatización y la organización del trabajo forman parte del día a día. Esto contribuye a preparar abogados más alineados con las necesidades reales del mercado.
Además, la industria legal es una de las más rezagadas frente a la transformación digital. Muchas oficinas muestran resistencia a incorporar nuevas tecnologías o metodologías, lo que profundiza brechas en eficiencia y competitividad. Con esta pasantía, los estudiantes pueden romper ese patrón desde su formación inicial y entender el rol que tendrán como agentes de cambio dentro de sus futuros equipos.
Reducir brechas de la formación tradicional
En las aulas se entrega la base jurídica, pero la práctica suele llegar tarde o de manera parcial. La pasantía les permite trabajar directamente con casos reales, asumir responsabilidades y aplicar sus conocimientos bajo supervisión. También enfrentan uno de los desafíos más importantes del sector: la resistencia al cambio. En Legalfit pueden ver cómo se integran tecnologías y procesos nuevos, incluso en un entorno que tradicionalmente se ha mantenido rígido frente a la innovación.
Esta experiencia ayuda a cerrar la brecha entre lo que se enseña en la universidad y lo que se exige en el ejercicio profesional. Entiende que la transformación digital no ocurre por instalar software, sino por preparar a las personas que lo usarán. Los estudiantes pueden vivir ese proceso y aprender a incorporarlo desde una perspectiva práctica.
Importancia de incorporar tecnología, IA y automatización
Hoy la inteligencia artificial concentra la atención, pero no es la única tecnología que transforma la industria legal. También intervienen la automatización de tareas repetitivas, el machine learning y el análisis de datos. Para que estas herramientas se usen bien, los equipos deben operar con metodologías que ordenen el trabajo y permitan gobernar la tecnología. Esa es una de las grandes diferencias del modelo de Legalfit.
Durante la pasantía, los estudiantes aprenden a utilizar Leida y a trabajar dentro de una estructura metodológica que les muestra cómo la tecnología se integra de forma efectiva al servicio jurídico. Esto les permite entender que el verdadero avance no está solo en las herramientas, sino en la capacidad de aplicarlas con criterio y dentro de un flujo de trabajo claro. Es una habilidad que hoy escasea y que será indispensable en los próximos años.
Una alianza que impulsa innovación y abre nuevas oportunidades para los estudiantes
El convenio genera beneficios para ambas partes. Para Legalfit, recibir a estudiantes en formación permite incorporar miradas nuevas y digitales que enriquecen el trabajo diario. Muchos pertenecen a generaciones nativas en tecnología, lo que aporta una visión fresca sobre cómo ven el Derecho y cómo proyectan su futuro profesional. Ese intercambio favorece la innovación dentro de los equipos y fortalece el rol de Legalfit como Hub de desarrollo y experimentación en el sector legal.
Desde la mirada de los estudiantes, la oportunidad es doble. Por un lado, participan en un entorno que aplica tecnología y metodologías que aún son excepcionales en la industria legal. Por otro, acceden a una experiencia práctica difícil de encontrar en la formación tradicional. La pasantía los expone a casos reales, procesos ágiles y herramientas que podrán utilizar en cualquier ámbito de su carrera futura.
Esta es una experiencia única donde podrán adquirir habilidades que los posicionarán mejor al momento de competir en el mercado laboral. Para quienes quieran prepararse con herramientas modernas y comprender cómo se gestionan servicios jurídicos en un entorno auténticamente LegalTech, esta pasantía es un camino directo hacia esa experiencia.