Soluciones legales para personas y empresas
Asesoría especializada, rápida y a tu medida.
Tu primera asesoría es 100% gratis
Soluciones legales para
personas y empresas
Asesoría especializada, rápida y a tu medida.
Tu primera asesoría es gratis
*
Muchos ya confiaron en nosotros
*
Servicios
Conoce los servicios que ofrecemos.
Conoce las áreas de práctica que ofrecemos.
*
Conoce al equipo que te defiende
En Legalfit trabajamos como un solo equipo, apoyándonos para ofrecer un servicio cercano, ágil y humano. Cada integrante aporta su experiencia para resolver los desafíos legales de nuestros clientes con compromiso y calidad.
“La tranquilidad de cada cliente es el eje principal de nuestro compromiso.”
Felipe Besnier
Confounder & CEO
“Tu caso no es un número, es una historia que merece dedicación y resultados claros.”
Begoña Farías
Head of Legal
“Explicamos el derecho en simple y optimizamos los procesos con tecnología"
Álvaro Clunes
Cofounder & CCO
“Trabajamos con altos estándares de calidad en cada proceso."
Luisa Martínez
Head of Sales
“Trabajamos para encontrar la solución legal que realmente necesitas.”
Belén Alvarado
Abogada Líder de Equipo
“Resolvemos problemas legales de forma ágil y efectiva.”
Camila Narea
Abogada líder de equipo
“Nos enfocamos en soluciones claras y humanas.”
Omer Galleguillos
Abogado Líder de Equipo
“Coordinamos cada detalle para que te sientas acompañado en todo el proceso.”
Sebastián Muñóz
Abogado Especialista Legal
“Primero te escuchamos y luego generamos la mejor defensa para tu caso.”
Amelia Pérez
Abogada Especialista
“La cercanía con las personas es lo que nos caracteriza."
Inés Nicolás
Coordinadora Administrativa
“Te guiamos en cada etapa para que entiendas qué está pasando con tu caso.”
Lissette Cejas
Abogada supervisora Servicio al Cliente
"Escuchamos tu caso y te guiamos hacia la mejor solución legal."
Cristián Contreras
Abogado Servicio al Cliente
“Queremos que te sientas acompañado y protegido.”
Rocío Villalobos
Abogada Redactora
“Cada cliente merece un servicio ágil y efectivo”
Ángela Brante
Abogada Líder en Gestión Legal Ágil
“Tenemos el foco puesto en entregar un trabajo de excelencia.”
Joaquín Valdés
Abogado Redactor
“Cuidamos cada detalle para entregar un trabajo de calidad.”
Jocelyn Tello
Abogada Supervisora de Redacción
“Te explicamos paso a paso y despejamos todas tus dudas.”
Valeria Vilches
Abogada Servicio al Cliente
“Nuestro objetivo es que vuelvas a recuperes tu tranquilidad.”
Alejandra Lira
Abogada Especialista
“Comprender la problemática legal del cliente es esencial para un servicio de calidad.”
Victoria Naranjo
Técnico Jurídico Comercial
“Traducimos lo legal a un lenguaje claro y comprensible.”
Pablo Canales
Content Manager
"Tener una buena relación con los clientes es nuestra prioridad."
Gonzalo Contreras
Procurador
“Encontramos soluciones claras y que beneficien a las personas.”
Camila Oteiza
Procuradora
*
Historias reales
Nuestro compromiso está contigo
Guillermo Brito
Guillermo Brito
Renegociación
Guillermo pasó años atrapado en sus deudas, hasta que llegó a Legalfit y lo ayudamos a superarlas.
Daniela Leiva
Daniela Leiva
Ley de Quiebra
Daniela no sabía cómo salir de su sobreendeudamiento, la asesoramos y recuperó su tranquilidad.
Luis Peñaloza
Luis Peñaloza
Derecho administrativo
Asesoramos a Luis en el proceso del sumario administrativo, logramos una defensa exitosa y no perdió su trabajo.
*
Blog
Deudas de 20 millones: cuando crees que todo se derrumba
Cuando la deuda llega a 20 millones o más, deja de ser un problema de cash flow y se convierte en un problema de estructura. No es que necesites esperar la próxima renegociación. Es que necesitas evaluar cuál es tu situación real y qué alternativa tiene sentido desde ese punto de partida.
Porque a este nivel, no existe una solución única. Existe tu caso específico: cuánto ganas hoy, qué patrimonio tienes en riesgo, si esa caída de ingresos es temporal o definitiva. Y esa evaluación es la que define cuál es realmente tu mejor opción.
Lo que sucede en la mayoría de los casos es que las personas intentan soluciones genéricas. Una repactación más. Una espera esperanzada. Una negociación fragmentada con cada acreedor. Y mientras tanto, los intereses siguen creciendo, y la deuda se vuelve cada vez más pesada.
Este artículo de Legalfit te ayuda a entender cuál es tu alternativa real según tu situación.
Por qué los 20 millones son un punto de quiebre
A los 10 millones, la renegociación sigue siendo viable. Hay espacio para negociar cuotas, plazos, y mientras tanto una defensa judicial coordinada puede ganar tiempo. El problema es difícil, pero tiene herramientas.
A los 20 millones, la ecuación podría cambia totalmente.
En Chile, 654 mil personas deben más de 3 millones, lo que representa el 16.5% del total de morosos, según el último Informe de Deuda Morosa USS-Equifax. Este segmento crece a 7.3% anual, mientras que las deudas más bajas disminuyen. No es un fenómeno aislado. Es una tendencia.
Pero lo que define la diferencia es la matemática:
Si debes 25 millones y tu ingreso bruto es de 700 mil pesos mensuales (8.4 millones anuales), tu deuda equivale a casi 3 veces tu ingreso anual. Esto no es un problema de capacidad de pago que se resuelve con disciplina. Es un desequilibrio estructural que requiere reorganización.
Además, el 73% de quienes están en mora llevan 12 o más meses consecutivos en esa situación, y su deuda crece a 8.5% anual en concepto de intereses. Cada mes que pasa sin actuar, el monto que debes aumenta, no disminuye.
A estos montos también es común que haya múltiples acreedores (4-6 o más), y cada uno actúa de forma independiente. Las demandas se suceden sin estrategia común, y la defensa se fragmenta.
Por eso a los 20 millones, la pregunta estratégica no es «¿cómo pago el total?» sino «¿cuál es la alternativa que mejor ordena mi situación desde aquí?»
El perfil: cómo realmente llegan a esto
Generalmente, cuando Legalfit atiende a alguien con 20 millones en deuda, raramente es alguien que consumió descontroladamente. Es mucho más frecuente encontrar a profesionales que lograron construir su historial crediticio, mantener ingresos estables, y acceder a montos mayores de crédito porque los bancos evaluaron que tenían capacidad de pago.
Entonces fue accediendo progresivamente: más líneas de crédito, tarjetas de crédito de mayores límites, préstamos personales. Todo esto tenía justificación en ese momento. Los ingresos respaldaban la deuda.
Pero algo pasó. Un período de cesantía. Una enfermedad que redujo ingresos. Un negocio que no prosperó. Una combinación de factores que afectaron esa fuente de ingresos estable.
De repente, los ingresos bajaron, pero la deuda que se contrató cuando ganabas bien siguió intacta. O peor: comenzó a crecer.
El error más frecuente: repactar sabiendo que no se podrá pagar
No una sola vez. Múltiples repactaciones. Cada una agrega intereses sin tocar el principal. Cada una da la ilusión temporal de alivio, pero aumenta exponencialmente la deuda a largo plazo.
Al final, la deuda original se transforma en algo mucho más grande. No por consumo nuevo, sino por acumulación de intereses, compras de cartera, y sucesivas repactaciones que nunca redujeron el monto adeudado realmente.
Cuando la persona llega solicitando ayuda, ya está en morosidad permanente: más de 12 meses consecutivos sin poder cumplir con los compromisos. No es una situación pasajera. Es una realidad que requiere reorganización estratégica.
Aquí está tu realidad: hay tres vías según tu situación
Desde Legalfit no existe una solución única porque no todos los casos son iguales. Lo que existe es una evaluación clara de tu situación específica, y esa evaluación se basa en tres factores: cuáles son tus ingresos actuales, qué patrimonio tienes en riesgo, y cuál es tu horizonte realista.
Dependiendo de dónde estés en estos tres ejes, las opciones son muy diferentes.
Si tus ingresos cayeron, pero hay perspectiva de recuperación
Eres profesional o independiente entre 30 y 44 años. Tenías ingresos sobre 2 millones mensuales. La deuda de 20 millones reflejaba esa realidad laboral.
Luego pasó algo: cambio laboral, cesantía, o un negocio en pausa. Ahora tus ingresos son menores. La pregunta central es: ¿es esta caída temporal o permanente?
Si la evalúas como temporal (estimando recuperación en 6-12 meses):
- La mejor opción es renegociación formal coordinada con defensa legal
- El objetivo es reestructurar tus deudas de forma sistematizada o ganar tiempo en ciertos casos.
- Esto requiere que tengas un análisis realista del tu situación, no solo esperanza
Si la evalúas como permanente (cambio laboral definitivo, sector cerrado, edad que dificulta reinserción):
- Entonces enfrentas dos alternativas: liquidación voluntaria o renegociación.
- La pregunta que debe contestarse es si tienes la capacidad para comprometerte al pago de cuotas futuras.
Si siempre tuviste ingresos limitados, pero la deuda creció igualmente
Tus ingresos han sido consistentemente sobre más de 1 millón mensual. Nunca fuiste alguien de ingresos altos. Pero la deuda llegó a 20 millones.
Esto sucede por varias razones: fuiste aval de terceros (familiar, negocio), un negocio propio fracasó, o simplemente acumulaste crédito de consumo sin dar cuenta real de su crecimiento.
En tu caso, no hay «recuperación» esperada. Solo tú, tu ingreso limitado, y una deuda que es estructuralmente incompatible con tu capacidad.
La opción depende de lo que realmente puedas hacer:
¿Existe alguna posibilidad de proyectar pagos menores que puedas cumplir de forma sostenida?
Si la respuesta es sí, aunque el plazo sea largo:
- Mejor opción: Renegociación coordinada + defensa judicial estratégica
- Por qué: Mantienes intacto lo que tienes, pagas bajo un plan que puedes cumplir, y la defensa te protege mientras negocias
- El objetivo: Llegar a cuotas reales que puedas pagar año tras año
Si la respuesta es no, si la deuda es tan grande que es imposible pagar incluso cuotas reducidas en el mediano plazo:
- Mejor opción: Liquidación voluntaria ordenada O defensa judicial intensiva
- Por qué: La liquidación evita un caos de embargos simultáneos. La defensa coordinada frena las acciones mientras se reorganiza tu situación
- El objetivo: Protegerte de múltiples embargos descoordinados
El caso a caso es clave. No se trata solo de cuánto patrimonio tienes, sino de si realmente puedes pagar algo o si estás completamente imposibilitado en el presente y el futuro próximo. Esa diferencia define cuál es tu mejor camino.
Si hay potencial de recuperación laboral
Eres independiente, pequeño empresario, o profesional con práctica. Tu ingreso actual es bajo o inestable, pero tienes trayectoria. El negocio está en pausa, no cerrado.
La pregunta crítica es: ¿en cuánto tiempo proyectas recuperar tu nivel de ingresos anterior?
Si estimas 12-18 meses:
- Esto requiere que tengas análisis real del mercado: clientes potenciales, perspectiva de crecimiento, timeline realista.
Renegociación formal con plan específico, combinada con defensa judicial mientras tanto - No funciona con «esperanza». Funciona con datos.
Si estimas 2 años o más, o el horizonte es incierto:
- La liquidación voluntaria suele ser la mejor opción.
- La pregunta es: ¿cuánta deuda adicional acumularás en esos 2+ años mientras esperas? ¿Vale la pena?
El factor invisible que la mayoría no ve
Tu deuda de 20 millones no necesariamente empezó en ese monto.
Es frecuente que haya comenzado en 10, 12 o 15 millones. Pero los intereses compuestos, las sucesivas repactaciones, las compras de cartera, y cada uno de esos intentos intermedios de «solucionar el problema» hicieron que creciera de forma exponencial.
Cuando alguien llega a Legalfit, descubre muchas veces que la deuda que ve hoy es 2-3 veces mayor que la que originalmente contrató hace 5 años.
Esto ocurre porque los intereses se acumulan sin ser tan visibles en el día a día. Cada mes se suma un poco más. Cada repactación agrega nuevas tasas sin necesariamente reducir el principal. Cada compra de cartera trae consigo nuevas comisiones y tasas de interés.
Por eso cuando finalmente alguien actúa, descubre que la deuda que enfrenta es considerablemente más grande que aquella que se contrató originalmente.
Y por eso seguir esperando, intentar otra repactación, o buscar nuevamente crédito para «solucionar», solo agrega más capas al problema.
Cómo definir cuál es tu mejor opción
No existe una respuesta única. Pero existe un análisis claro que puedes hacer sobre tu situación.
Considera estos tres ejes:
Tu situación de ingresos ¿Hay perspectiva realista de recuperación en 6-18 meses? ¿O se trata de una caída permanente o de largo plazo? Esta diferencia define si la renegociación es viable.
Tu patrimonio en riesgo ¿Tienes casa, vehículos, u otros bienes que podrían ser embargados? Si es así, la defensa estratégica de las acciones judiciales podría ser el camino.
Tu horizonte temporal ¿Puedes comprometerte a 5-8 años pagando cuotas en una deuda que sigue creciendo en intereses? ¿O necesitas un cierre ordenado antes de ese plazo?
La respuesta a estos tres ejes es la que define tu mejor opción. No porque todas sean iguales, sino porque tu caso es específico y merece análisis específico.
Lo que la mayoría intenta y no funciona
Error 1: Buscar nuevo crédito para «solucionar» A los 20 millones, el acceso a crédito nuevo no existe. Los bancos evalúan tu ratio deuda/ingreso, que está entre 5-8x. No hay institución que te lo conceda a ese nivel de endeudamiento. Esta opción no está disponible.
Error 2: Negociar individualmente con cada acreedor A estos montos tienes 4-6+ acreedores distintos. Si intentas negociar con cada uno por separado, el resultado es fragmentación total: embargos por cada acreedor, presiones simultáneas, defensa imposible de mantener.
Error 3: Esperar a que la situación mejore sin actuar Esperar a que el empleo mejore, a que los ingresos se recuperen, a que alguna variable externa resuelva el problema. Mientras esperas inactivo, la deuda crece 8.5% anual en intereses. Cada año que pasa, el monto que debes es mayor. El tiempo no es tu aliado en esta situación.
Tu siguiente paso
No existe solución única porque no existen casos iguales. Algunos necesitan ganar tiempo mientras se recuperan laboralmente. Otros necesitan proteger su patrimonio mediante un proceso ordenado. Otros tienen potencial de recuperación y necesitan un plan disciplinado con revisiones periódicas.
Lo que Legalfit hace es evaluar tu caso específico, no vender una solución genérica a todos.
Porque la diferencia entre renegociación, liquidación y defensa judicial no es académica. Define los próximos 5-10 años de tu situación financiera.
Me notificaron por deuda: Tienes ocho días para actuar
La notificación acaba de llegar a tu puerta. Puede ser un documento del receptor judicial dejado en tu domicilio, o una citación pegada en la puerta. Y en este momento, probablemente sientes una mezcla de miedo, confusión e incertidumbre. ¿Me van a embargar la casa mañana? ¿Cuánto tiempo me queda? ¿Hay algo que pueda hacer?
Estas preguntas son naturales cuando te enfrentas a una notificación judicial. Pero hay algo que la mayoría de las personas no sabe: en estos momentos, tienes ocho días para tomar decisiones que pueden cambiar radicalmente el resultado de tu caso.
En Legalfit hemos visto cientos de casos. Algunos llegan a tiempo, otros no. La diferencia es significativa. Por eso queremos que entiendas exactamente qué está pasando, qué errores evitar, y por qué estos ocho días son el punto de quiebre entre tener opciones reales o que el procedimiento pudiera extenderse por años, arriesgando mucho más.
¿Qué significa realmente haber sido notificado?
Cuando llegas a tu casa y encuentras una notificación de demanda, estás frente a un procedimiento judicial que ya comenzó. El acreedor (generalmente un banco o institución financiera) inició un juicio ejecutivo en tu contra. El receptor judicial, quien es el oficial que notifica, tiene la tarea de entregarte formalmente los documentos y requerirte de pago.
Aquí viene lo importante: la notificación no significa que te embargarán mañana. Pero tampoco significa que tengas todo el tiempo del mundo.
En la práctica, en la mayoría de los casos el embargo, que es la anotación de bienes y no su retirada, toma más tiempo — semanas o meses, no días. Pero tienes tiempo limitado, y ese límite es de ocho días desde la notificación y requerimiento de pago.
Los tres errores más graves que cometen las personas en esos ocho días
Hemos visto patrones claros de lo que sale mal durante estos días críticos. La mayoría de estos errores vienen del pánico, la confusión o la inacción.
1. No hacer nada (la parálisis)
Este es el error más común. Recibes la notificación, sientes temor e incertidumbre, y entonces no haces nada. Te paralizas.
No llamas a un abogado. No buscas ayuda. No reúnes documentos. Solo esperas a ver qué pasa. Pero mientras esperas, los días pasan. Y el juicio avanza, exponiendote al embargo y retiro de bienes.
2. Repactar con el acreedor sin asesoría
Por miedo, intentas hacer un acuerdo directo con el banco. «Le ofrezco pagar en cuotas», piensas. Pero aquí está el problema: repactas algo que sabes que no puedes pagar.
Y lo único que logras es que la deuda aumente. Los intereses siguen corriendo. Y no resolviste nada. Solo postergaste y empeoraste la situación.
3. Buscar ayuda demasiado tarde
La confusión y la incertidumbre te hacen esperar. Esperas días, a veces semanas, antes de decidirte a llamar a un abogado. Y cuando lo haces, ya pasaron los ocho días.
Esos ocho días no son arbitrarios. Son el plazo legal que tienes para presentar excepciones — tus defensas legales contra el cobro. Una vez que pasan, las cosas cambian significativamente.
El punto de quiebre: estos ocho días lo cambian todo
Para entender por qué ocho días es el plazo crítico, necesitas saber qué diferencia hay entre actuar ahora y no actuar.
Si te opones EN los ocho días
Cuando actúas rápido y presentas excepciones fundamentadas (defensas legales contra el cobro), consigues acceso a herramientas estratégicas poderosas:
- Abandono del procedimiento a los seis meses. Ante la inactividad de tu acreedor de conformidad a los presupuestos legales, podría ser posible el cierre de la causa a través del abandono del procedimiento en el plazo de seis meses.
- Control del proceso. Sabes qué está pasando, dónde está tu caso, y puedes tomar decisiones desde una posición defensiva más fuerte.
- Cierre rápido si tus excepciones se acogen. Si demuestras que la deuda prescribió o que hay vicios en el procedimiento, el juez puede cerrar el caso directamente.
Si NO te opones en los ocho días
Limitas el acceso a todas esas herramientas. El caso sigue adelante sin ti, sin tus defensas, sin tus excepciones. El timeline es completamente diferente.
Los números son claros
Aquí está lo que necesitas saber:
| Escenario | Tiempo de resolución |
| Actúas en los ocho días + presentas excepciones | Seis meses a un año aproximadamente y dependiendo del caso |
| NO actúas en los ocho días | Aproximadamente tres años y dependiendo del caso |
La diferencia es de dos a tres años. No son números pequeños. Son años de incertidumbre, potencial embargo, afectación de tu historial crediticio, estrés.
«Es una oportunidad procesal importante, por lo que aconsejamos siempre defenderse dentro de ese plazo legal.»
Luisa Martínez, abogada especialista en deuda de Legalfit.
Las tres confusiones que debes aclarar inmediatamente
Mucha gente recibe la notificación pero no entiende exactamente qué significa cada documento ni cuándo comienza exactamente el plazo de los ocho días.
¿Qué es la notificación de demanda?
Es el documento legal que te informa que hay un juicio en tu contra. Puede llegarte de dos formas:
- Notificación personal: El receptor te la entrega directamente a ti. En ese momento, también te requiere de pago (te exige que pagues). Y desde ese momento, comienzan los ocho días.
- Notificación por cédula: El receptor deja el documento en tu domicilio pero no te lo entrega en persona. En este caso, te deja también una citación para que vayas a la oficina del receptor.
¿Qué es el requerimiento de pago?
Es el momento en que formalmente se te exige que pagues la deuda. Si te notifican personalmente, el requerimiento ocurre en el acto — es parte de la misma gestión. Si te lo dejan en domicilio, el requerimiento se realiza cuando vayas a la oficina del receptor.
El plazo de los ocho días comienza a contar desde que se hace el requerimiento de pago, no desde que recibes la notificación.
¿Debo ir a la citación que me dejaron en la puerta?
No es obligatorio. Si recibiste una citación (ese papel que dice «Cítese a presentarse en el despacho del receptor»), no estás obligado a ir. Pero debes buscar ayuda legal especializada de forma rápida.
¿Por qué? Porque aunque no vayas, el caso sigue avanzando. Y sin asesoría, probablemente perderás opciones defensivas.
El mito de ignorar y que desaparezca
Muchas personas piensan que si ignoran la notificación, desaparecerá. Eso es falso. Si no te opones dentro de los ocho días, el juicio no desaparece. Por el contrario, sigue avanzando sin ti, sin tus defensas, sin que tengas certezas sobre lo que está pasando.
Necesitas tener claridad de lo que ocurre en tu caso. No para asustarte más, sino para defenderte adecuadamente.
¿Qué hacer hoy mismo? (Los tres pasos inmediatos)
Si acabas de recibir la notificación, aquí está lo que necesitas hacer ahora:
Paso 1: Buscar ayuda legal especializada (hoy)
No mañana. No la próxima semana. Hoy. Contacta a un abogado que se especialice en deudas y procedimientos ejecutivos. Esto es lo más importante. Cada hora que esperes es una hora menos para actuar en tu defensa.
Paso 2: Ser realista sobre tu situación financiera
Entiende tu realidad. ¿Puedes pagar la deuda? ¿Puedes pagar parte? ¿No puedes pagar nada en este momento?
No intentes hacer un acuerdo de pago que sabes que no vas a poder cumplir. Eso solo empeora la situación. Un abogado especializado te ayudará a identificar cuáles son tus opciones reales — defensa, renegociación, liquidación o quiebra, prescripción, lo que sea viable para tu caso específico.
Paso 3: Revisar la demanda y determinar tus excepciones
Junto con tu abogado, revisa los documentos. ¿Son correctos los datos? ¿La deuda está prescrita? ¿Hay vicios en el procedimiento? Estas son tus defensas. Son las herramientas que tienes para actuar en los ocho días.
Los mitos que generan confusión
Estos mitos aparecen constantemente en la práctica. Y cada uno causa parálisis, que es el peor enemigo en este momento:
Mito 1: «No hay nada que hacer»
Falso. Hay mucho que hacer. Tienes excepciones que presentar, defensa que preparar, opciones que explorar.
Mito 2: «De todas formas voy a perder todo»
No necesariamente. Especialmente si actúas a tiempo. Hay deudas que prescriben, hay procedimientos que se cierran por abandono, hay vicios formales que pueden detener el proceso.
Mito 3: «Si ignoro el problema, se va a resolver solo»
No. El problema no se resuelve solo. Se queda, crece, y mientras tanto pierdes opciones de defensa.
Si actúas a tiempo y con asesoría especializada, tienes opciones. Si esperas, pierdes esas opciones.
¿Por qué Legalfit es diferente en este momento crítico?
Cuando un cliente llega a Legalfit notificado, esto es lo que pasa:
- Te atiende un abogado especialista. No alguien que «también hace deudas». Alguien que vive estos casos todos los días y conoce el procedimiento a fondo.
- Revisamos tu situación completamente. Documentos, antecedentes, deuda real, opciones disponibles.
- Oponemos excepciones. Presentamos tu defensa dentro de los ocho días. No pierdes esa ventana.
- Te informamos permanentemente. Sabes qué está pasando en tu caso. No estás en la incertidumbre.
No estás solo en esto. Y el tiempo importa. Cada hora que pasa es un paso más cerca de perder esos ocho días críticos.
El poder de actuar en los ocho días
Recibir una notificación es angustiante. La incertidumbre es real. Pero en medio de esa incertidumbre, hay una verdad: tienes poder.
No el poder de hacer desaparecer la deuda. Pero sí el poder de actuar estratégicamente en estos ocho días. El poder de tener acceso a herramientas que te permitan resolver esto en seis meses a un año, en lugar de extender el procedimiento durante tres años como plazo aproximado y dependiendo del estado de avance del caso.
Eso no es menor. Son años de diferencia. Son opciones que existen ahora pero que desaparecen si esperas.
No necesitas resolver la deuda hoy. Necesitas hacer una cosa: buscar ayuda legal especializada. Hoy.
Preguntas frecuentes de los usuarios
Es la ley chilena. El Código de Procedimiento Civil establece que tienes ocho días desde la notificación y requerimiento de pago para presentar excepciones (defensas). No es una sugerencia del banco. Es tu derecho legal.
Pierdes la oportunidad de presentar ciertas excepciones. El caso continúa sin tus defensas, y los plazos se alargan significativamente.
El embargo puede materializarse desde la notificación (especialmente en vehículos o propiedades), pero en la mayoría de los casos toma más tiempo — semanas o meses. Pero eso no significa que puedas esperar. Significa que tienes una ventana para actuar, no que la amenaza no sea real.
Esa es una conversación que debes tener con un abogado especializado. Hay opciones y soluciones. Pero ignorar el problema no es una opción.
Los documentos que tengas respecto del crédito, la notificación (si cuentas con ella) y tu Clave Única.