Cuando las deudas sobrepasan los 20 millones de pesos, las llamadas de cobranza no cesan y el riesgo de un embargo se vuelve inminente, el factor tiempo pasa a ser la mayor fuente de angustia. Para muchas personas, la incertidumbre sobre cuánto dura un proceso judicial o en qué momento se detienen los cobros genera parálisis e insomnio.
En este mes de octubre, en el que se conmemora un nuevo aniversario de la promulgación de la Ley N° 20.720 (Ley de Insolvencia y Reemprendimiento), queremos analizar con transparencia uno de sus procedimientos más consultados: la Liquidación Voluntaria de Bienes de la Persona Deudora.
En este artículo te explicamos la duración promedio real del trámite, el paso a paso de sus etapas ante los Tribunales de Justicia y la Superintendencia de Insolencia y Reemprendimiento (SUPERIR), y qué avances concretos experimentarás en cada hito para recuperar tu tranquilidad.
Duración promedio: ¿Cuánto tarda en completarse una Liquidación Voluntaria?
En términos generales, un procedimiento concursal de Liquidación Voluntaria en Chile tiene una duración total que suele variar en promedio entre los 8 y 12 meses desde la presentación de la solicitud en el tribunal hasta la dictación de la resolución de término. Los tiempos dependen exclusivamente de cada caso y su complejidad, e incluso existen excepciones donde han tardado menos tiempo en completarse.
Sin embargo, hay un dato crucial que debes conocer para tu tranquilidad: el alivio legal no llega al final del juicio, sino en las primeras semanas.
Aunque la venta de bienes o el cierre administrativo del expediente tome meses, los efectos protectores fundamentales —como la paralización de juicios de cobro, la suspensión de embargos y el cese de las llamadas de cobranza— comienzan inmediatamente cuando el juez dicta la Resolución de Liquidación (hito que suele ocurrir dentro del primer mes de iniciado el trámite).
Incluso, podemos decir que en un procedimiento de Liquidación Voluntaria, el alivio parte cuando tomas la decisión de declararte en quiebra, ya que desde ese momento puedes dejar de pagar tus obligaciones mientras juntos preparamos el procedimiento.
El paso a paso: Las 5 etapas del procedimiento de Liquidación Voluntaria
Para aclarar el procedimiento, desglosamos las etapas formales contempladas en la legislación chilena:
1. Tomar la decisión de liquidarte y priorizar tus gastos esenciales. (Semana 1)
Cuando tus deudas se vuelven imposibles de pagar y tus ingresos apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas, es momento de evaluar una salida legal.
El primer paso es tomar la decisión de iniciar tu proceso de liquidación voluntaria. Si ya no puedes cumplir con tus obligaciones, podrás evaluar junto a tu abogado cómo priorizar tus ingresos para cubrir gastos esenciales, como alimentación, vivienda, salud y servicios básicos.
Mientras tanto, nuestro equipo preparará la solicitud y reunirá los antecedentes necesarios para iniciar el procedimiento.
2. Preparación de la solicitud y antecedentes (Semanas 1 a 2)
Junto a tu abogado patrocinante, se recopila la documentación obligatoria que exige la Ley N° 20.720:
- lista completa de acreedores.
- detalle de deudas.
- inventario de bienes (o declaración de no poseerlos)
- certificado de residencia.
- Entre otros documentos.
Una carpeta impecable evita observaciones y agiliza el ingreso al tribunal.
3. Presentación e ingreso ante el Juzgado Civil (Semana 3)
Se ingresa la solicitud formal ante el Juzgado de Letras correspondiente a tu domicilio. El tribunal revisa el cumplimiento de los requisitos formales y, si todo está conforme, emite la Resolución de Liquidación.
El gran hito de protección: A partir de la dictación y publicación de la Resolución de Liquidación, se suspenden de inmediato todos los juicios ejecutivos, embargos e incautaciones individuales que tengas en curso, y se prohíbe el inicio de nuevas demandas por deudas anteriores. Puedes respirar tranquilo.
4. Designación e intervención del Liquidador (Meses 1 a 3)
La Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (SUPERIR) designa a un Liquidador oficial, quien asume la administración de los bienes informados en el inventario para ordenar la incautación y posterior tasación.
Durante esta etapa se coordina la entrega o remate de los bienes afectos al procedimiento.
5. Verificación de créditos y Juntas de Acreedores (Meses 3 a 8)
El Liquidador convoca a las instituciones financieras y acreedores declarados para que verifiquen los montos que se les adecuan y participen en la Junta de Acreedores, donde se acuerdan las condiciones y plazos para la realización o venta de los bienes.
6. Reparto de fondos y Resolución de Término (Meses 8 a 12)
Una vez vendidos los bienes y repartidos los fondos proporcionalmente entre los acreedores, el Liquidador rinde la cuenta final de su gestión. Al ser aprobada por el juez, se dicta la Resolución de Término del procedimiento, decretando la extinción legal de los saldos insolutos y abriendo la puerta para la limpieza de tus registros en DICOM y la CMF.
¿Quieres saber si cumples los requisitos para acogerte a este procedimiento?
La Liquidación Voluntaria te puede ayudar a eliminar tus deudas de raíz y recuperar tu tranquilidad, pero este procedimiento debe ser presentado sí o sí por un abogado.
En Legalfit somos especialistas en sobreendeudamiento, analizamos tu situación financiera con total confidencialidad y diseñamos una estrategia legal clara.
¿De qué depende que una liquidación sea más rápida o lenta?
Aunque la Ley N° 20.720 establece plazos procesales, la velocidad final del trámite depende de cuatro factores clave:
- La carga de trabajo del tribunal y del liquidador: Los juzgados de comunas con alto volumen de causas suelen demorar más en proveer las resoluciones que los juzgados con menor saturación.
- Existencia y tipo de bienes: Si la persona deudora declara no tener bienes incautables, la etapa de incautación y remate se simplifica considerablemente, agilizando los plazos respecto a casos con vehículos o inmuebles.
- Observaciones de acreedores: Si los bancos o casas comerciales no objetan la nómina de deudas ni las tasaciones, el expediente avanza sin pausar las audiencias.
- La diligencia del equipo legal: Contar con abogadas y abogados expertos que tengan experiencia comprobable en estos procedimientos es fundamental para que todo se haga de forma rápida y expedita.
¿Por qué la compañía de un equipo especializado marca la diferencia?
Someterse a un procedimiento concursal sin el resguardo de especialistas en deudas suele generar angustia innecesaria o errores operativos que dilatan la causa.
En Legalfit abordamos la Liquidación Voluntaria con un estándar personalizado y cercano:
- Acompañamiento permanente: No enviamos tu caso a un sistema masivo e impersonal. Te entregamos reportes periódicos sobre el estado de tu causa y las gestiones con el Liquidador.
- Una estrategia legal acorde a tu situación: Evaluamos objetivamente si la liquidación es la mejor ruta para ti o si te conviene una Renegociación ante la SUPERIR o una Defensa Judicial en Juicios Ejecutivos.
- Honorarios claros sin sorpresas: Te informamos los costos y gastos desde el primer momento, sin cobros ocultos a mitad de camino.
Da el primer paso hacia tu reconstrucción financiera
Conmemorar el aniversario de la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento nos recuerda que la legislación chilena contempla segundas oportunidades para quienes han tenido tropiezos económicos.
No dejes que el miedo a los plazos te impida recuperar el control de tu vida y tu tranquilidad mental.alfit te orientamos de manera profesional para resolver tu situación financiera con respaldo legal experto.